Algo de música...

sábado, 31 de mayo de 2014

La nada

Se me olvida hasta mi nombre
cuando me late el corazón
al ritmo de la nada, tan pobre
como el sol en invierno,
al que las nubes ocultan sin razón.

Ni siquiera sé si saber
es saber, si nunca se sabe.
Pero presagio el perder de mi querer
hacia ti,
pues tu compañía en mí no cabe.

¿Y qué sé yo de poesía?
Si tú eres nada y te escribo.
Si no conoces la alegría
de la desdicha de los poetas
que se van contigo.

No sé escribir poesía pero
transmito sentimiento,
quiero que te vayas, me muero,
aléjate de mí, no te quiero.
Eres el vacío de mi tormento.

¿No me entiendes?
Yo tampoco me entiendo,
pero dibujo lo que pretendes
con lápices sin mina
y te está doliendo.

Eres la nada, siéndolo todo
para muchos corazones vacíos.
Eres y no eres nada, un modo
de entrar a un laberinto por la salida,
y finalizar causando líos.

La nada, tan famosa
como la poesía que no escribo.
La nada, tan peligrosa
como la vida,
pues así la describo.

A.F.

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